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¿"El títere puede ayudar a la integración de los niños y adolescentes extranjeros escolarizados"? |
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No sé quien ha dicho : « Los caminos no existen. ¡ Los haces tú caminando ! » Puede ser a causa de Compostela que recuerdo esta frase. Cuando me embarqué en esta gran aventura « Marioneta y Terapia », había ya algunos grandes ejes que habían sido trazados por psicoanalistas que se estaban planteando la oportunidad de utilizar el títere en el campo de la terapia i, en nuestra asociación, nos hemos inspirado en el trabajo de Madeleine Lambert. Puede ser que no sea la primera en haber utilizado el títere para desbloquear algunos niños traumatizados, pero que yo sepa ha sido la primera en publicar sus experiencias. No hablaré más de ella , ya que Teia Moner lo ha explicado en un cuadro histórico en su web en Internet. Para mi, mi primera referencia ha sido George Sand y también Lemercier de Neuville. Los dos en principio empezaron a utilizar los títeres para divertir a sus hijos enfermos. Pero se engancharon en el juego. Esto es lo que me interesó de estos dos personajes, el beneficio para sus niños. Maurice, el hijo de George Sand, tenía por su madre –y ella por él- extraños sentimientos. George, la dominadora, no dejaba lugar al padre biológico de Maurice. Todos estos señores talentosos que compartían por turno la intimidad de su madre, le hacían sufrir terriblemente. Él era flojo, pasivo, lleno de posibilidades dejadas en barbecho. Para Lemercier de Neuville, era más simple, pero quizá más doloroso, aún que no se puede calcular el sufrimiento! Su hijo era tísico y se moría. No sé si sobrevivió, pero su padre se convirtió en uno de nuestros más grandes titiriteros del Siglo XIX, un “titiritero de salón” ridiculizando sin cesar sobre la política de su época. Pensando en ellos, me pregunto ¿cómo deben los padres enfocar la discapacidad de sus hijos?. Nadie está preparado. ¿Cómo se ha de hacer? La batalla es incesante y a menudo no hay resultados tangibles. Jacqueline Rochette pensaba ayudar a su última hija nacida trisómica Por mi parte, debido a mi hospitalización tras un accidente de tráfico conocí el alcance de las necesidades de los niños con minusvalías físicas o traumáticas con condiciones de vida insoportables. Curada o casi restablecida, comencé a realizar espectáculos de títeres en los hospitales para divertir a los niños y hacerles olvidar por un momento sus sufrimientos y, como George Sand y Lemercier de Neuville, ¡“me enganché en el juego”! Rápidamente, me di cuenta de que si ya existían algunos grandes ejes bien trazados, había también la posibilidad, caminando, de trazar sendas todavía ignoradas. Hay aún muchos caminos por descubrir, carreteras que deben ampliarse y volverse seguras. Pero atención, no creer en las autopistas que van demasiado deprisa y cruzan los grandes ejes sin mostrarnos nada de las bellezas simples y primordiales de la naturaleza.
Ya hay muchos documentos publicados e informes de experiencias serios que se pueden tomar como referencia.
Para Ir sobre grandes caminos, debemos equiparnos de buenos zapatos y de un buen bastón para la marcha. Es decir: tener una sólida formación básica sobre la mediación y sobre terapia. Un pianista puede improvisar si adquirió y asimiló todas las bases indispensables del solfeo. Es dejar la carretera alquitranada para caminar por las sendas más pedregosas. Aventurarse por pequeños senderos. Presentir que hay una posibilidad de utilización del títere como mediador terapéutico en un ámbito donde no se utilizó aún, o en un ámbito que nos es desconocido, es abrir una vía para que otros se aprovechen de este hallazgo.
El camino se hace en el bosque. Cada uno traza su propio camino, pero con una brújula para no perderse. ¡Atención peligro! No poner a otro en peligro. Atención: no perderse uno mismo. Saber retroceder, pedir ayuda, recuperar el camino si te encuentras con alguien que sabe donde está. Tomar nota y hacer marcas ya que, de otro modo, el bosque hace prevalecer sus derechos y el camino se borra. Estamos investigando y no divagando. En los caminos, se hacen a menudo encuentros; por mi parte, encontré el Títere. Después de la llegada del cine y la televisión, el títere ha conocido un verdadero declive. Después de ser un juego de niños, se transformó en un material pedagógico para los profesores en las clases de maternales o preparatorias (CP).
Utilizada como mediación, el títere aporta su apoyo para crear un espacio lúdico donde el aprendizaje se hace más fácilmente. Ayuda a la socialización y a salir de situaciones difíciles, como la separación de la madre. Los niños hablan y dicen con un títere; es por eso que Madeleine Rambert lo utilizó en 1938 en psiquiatría como medio de transferencia ya que facilitaba la expresión, haciendo surgir los sentimientos del inconsciente.
En los años cincuenta, la marioneta conoció un renacimiento. El títere tenía que desempeñar un papel a menudo importante durante la guerra, los antiguos scouts la introdujeron en los stalags. Liberados, algunos se convirtieron en titereros profesionales. Se tiende a olvidar este hecho. Gracias a los movimientos scouts Jacques Félix pudo formar la compañía de los Petits Comédiens de chiffony organizar el primer festival internacional en Charleville-Mézières que pasó a ser para los títeres lo que el Festival de Aviñón para el teatro. Es así como los adultos encontraron un interés por los espectáculos de títeres. El Dr. Rojas Bermúdez fue un pionero en la utilización del teatro de títeres en psiquiatría para adultos. Asociado al psicodrama, le aportó una ayuda preciosa para establecer relaciones privilegiadas con pacientes psicopáticos hospitalizados durante mucho tiempo y que perdían todo concepto de socialización. Después de haber vivido mucho tiempo en Argentina, volvió de nuevo a España donde creó en Sevilla una escuela de psicodrama y títeres. El Dr. Ernesto Fonseca, su alumno, creó una en Barcelona. En Francia, en los años setenta, se crearon talleres terapéuticos en distintos hospitales psiquiátricos. El Dr. Jean Garrabé y su equipo fueron los primeros en escribir un libro sobre su práctica. Colette Duflot, en su libro Des marionnettes pour le dire, habló de los casos clínicos encontrados en su taller terapéutico del hospital de Mayenne (53). Jean Garrabé y Colette Duflot son la causa de la creación de " Marioneta y Thérapie". Sus dos talleres eran “talleres cerrados”. Son esencialmente terapéuticos, son lugares de cuidado y no se muestra nada. En el hospital Bélair, en Charleville-Mézières (08) y en el hospital de Saint-Égrève (cerca de Grenoble, 38), los talleres finalizan con un espectáculo. El objetivo de estos talleres es socializar. Tengamos en cuenta que son animados por ergoterapeutas. Estos ejemplos sitúan bien los distintos papeles del títere en distintas situaciones. Para los presos de guerra, el títere desempeñó un verdadero papel catártico: poder reír a costa del enemigo; difundir la información a sus espaldas. Para Rojas Bermúdez, re-humaniza los pacientes fosilizados en su psicosis. Para Jean Garrabé y Colette Duflot, en los lugares de cuidado, cura, y sirve como trabajo de análisis. Para François Renaud, del C.H. Bélair, y Juan-Louis Torre-Cuadrada, del C.H. de Saint-Égrève, tienen efectos terapéuticos facilitando la socialización. ¿Son estos algunos ejemplos para demostrar que el teatro de títeres puede adaptarse a distintas situaciones con la condición de precisar bien cuándo se va a utilizar? ¿Para quién? ¿Para qué? ¿Cómo? Se ha de estructurar bien el cuadro y el marco, y el terapeuta o pedagogo no debe improvisar si no están formados para estas funciones. En mi camino, tuve que animar talleres con objetivos terapéuticos. Eso fue para mí comprometerme en un camino que no me era familiar. Rápidamente comprendí la importancia de adquirir una buena formación y tener una supervisión. Cuando realizo talleres para niños o adultos minusválidos físicos o que sufren enfermedades evolutivas como la miopatía, estudio estas distintas enfermedades para comprender el proceso de evolución. Si pude realizar talleres pedagógicos, es por que tenía la práctica de trabajar con adolescentes utilizando otras mediaciones (taller de esmaltes sobre cobre en un M.J.C. - Casa de los jóvenes y de la cultura). Pienso que la mayor cualidad para un terapeuta o un pedagogo, es la vigilancia. ¡Incluso con mucha experiencia, nadie está exento de sorpresas! Debo decir que tuve algunas cuando realicé talleres con títeres para la Educación nacional. Tuve que formar profesores en la utilización del teatro de títeres en el marco de su formación en las escuelas normales y más tarde en el I.U.F.M., tanto en la Francia metropolitana como en Martinica o en la Reunión. Eso me permitió tener la posibilidad de introducir el teatro de títeres en la enseñanza de alumnos que preparaban un BEP “sanitaria y social”, en el marco de los PAE (proyecto de animación educativa). Estos PAE se prorrogaron en un colegio de 1985 a 1992. En 1992, no estaba ya disponible y tres directores se sucedieron debido a un suicidio, a una depresión y a una solicitud de cambio de lugar de trabajo. Nada era fácil con estos adolescentes, pero todo era posible con la condición de implicarse personalmente y ganarles la confianza. Actualmente, paso el relevo a mi nieta Delphine. La inicié en el teatro de sombras. Lo utilizó con adolescentes entre 17 y 19 años mientras que ella era su monitora, un poco mayor que ellos. Consiguió interesarlos pese que a ellos lo que lesimportaban eran los video juegos. Durante su año de período de prácticas, después de haber superado la ayuda del I.U.F.M., trabajó durante tres semanas con una clase de parvulario. Estos niños tuvieron mucha alegría y asombro al saber que poseían todos una sombra que los sigue o que los precede siempre. Es una gran felicidad para mi constatar que pude transmitir un poco de mi conocimiento a mi nieta; tiene una larga carretera que hacer, pero sigue un atractivo camino desbrozado. Barcelona no me es desconocida. La descubrí y me gustó inmediatamente cuando vine a participar en festivales de Caldes de Montbui. Silvia Bierkens, que creó la asociación española " Marioneta y Terapia" siguió en Francia todos los períodos de prácticas de " Marioneta y Terapia". Trabajó conmigo en talleres terapéuticos con jóvenes adultos autistas y psicopáticos. Tengo una gran admiración por Jordi Bertran; tuvimos la sorpresa de encontrarnos a Curitiba, en Brasil. Hay también una asociación " Marioneta y Terapia-Brasil" en Curitiba. Estoy admirada por el trabajo hecho por Teia Moner. ¡Es un trabajo pharamineux! Pero también un trabajo muy serio que se sustenta en bases sólidas. Constato que Cataluña está en la vanguardia de la investigación, ahora, de lo que se hace con el teatro de marionetas en las escuelas primarias e infantiles. La Escuela de Psicodrama y sociometría de Cataluña, así como la de Sevilla, muestra la energía que la transporta. Eso me hace mucho bien ya que, actualmente en Francia, tengo la impresión que no nos movemos mucho.
Madeleine LIONS. |
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Trabajo en la escuela pública |
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En el marco de " Marionnette et Thérapie" , trabajé a menudo en la escuela pública. Por una parte, intervine durante varios años en las academias de Créteil, La Rochelle, Laval, Nantes, Orleans, Perpignán, Reims, Tours, Santo-Denis de la Reunión, Fort-de-France en la formación de reeducadores y tuve la suerte de trabajar con el Sr. Yves de La Monneraye e Ivan Darrault-Harris, autores de obras notables que a menudo citamos en nuestras intervenciones. Por otra parte, animé en Tours en 1991 un encuentro nacional que agrupaba a veinticinco personalidades procedentes de todas las regiones de Francia. Y siempre a petición de la escuela pública, he dado conferencias de sensibilización sobre el interés de la utilización del teatro de títeres para ayudar alumnos con dificultad escolar y mostrar los distintos impactos mediáticos del títere. En 1982, una de estas conferencias hecha en la Escuela normal de Santo-Denis (93) desembocó en una larga cooperación. A continuación trabajé varios años en un L.E.P. (instituto de formación profesional) de la región parisiense donde, en el marco de un P.A.E. (proyecto de animación educativa) los alumnos de “sanitario y social” representaron Hamlet con éxito. Por otra parte, durante cuatro años, de 1992 a 1995, cuatro profesores de la academia de Orleans (45) participaron conmigo y un grupo francogermano en una investigación sobre “el teatro de títeres como campo de experiencia intercultural”, esto se realizaba en el marco del O.F.A.J. (oficina francogermana para juventud) con la doble participación del H.I.L.F. (instituto hessois de formación continua) a Weilburg y de " Marionnette et Thérapie" a Marly-le-Roi (78). Antes de seguir, debo recordar el nombre de Lazarine Bergeret, maestra que tuve la alegría de encontrar cuando empecé a descubrir el títere y sus múltiples aspectos. Lazarine Bergeret, y su madre antes que ella, estuvieron entre las primeras personas que utilizaron el títere como material pedagógico en Francia y en la escuela maternal. Lazarine Bergeret me contó muchas aventuras sucedidas a su famoso personaje el Sr. Berlingot. El títere era conocido en la escuela maternal Varenne (94) - paradójicamente vivo muy cerca de allí - luego a continuación en la escuela Blancos Abrigos donde Lazarine Bergeret terminó su carrera de maestra. En cuanto al Sr. Berlingot, descansa ahora en el Museo pedagógico de la calle de Ulm. Lazarine y su madre cedieron un gran número de títeres a este museo. Esta conferencia hecha en 1982 iba tener prolongaciones y gracias a ella encontré un par de profesores muy comprometidos con su oficio. Los dos son profesores de Arte plástico en el mismo instituto de formación profesional (L.E.P.). Este colegio se sitúa en el suburbio noreste de París, en un lugar de riesgo, por decirlo así. ¡Cuando, en la academia, se habla de estos L.E.P., se diría que se invoca a Attila! .Bueno, en este L.E.P., iba a tener muchas alegrías. Y si tuve a veces dificultades en este lugar, la mayoría fueron debidas a profesores que no les gustaban los títeres, o que veían con malos ojos a algunos de sus antiguos alumnos - considerados burros íntegros - que se interesaban por una actividad y que hacían progresos escolares sorprendentes debido a un desbloqueo. Decidimos de acuerdo con el director dedicar cada viernes por la tarde (4 horas) a los títeres, junto con tres profesores: profesor de francés, uno de sanitario y social y uno de arte plástico. El profesor de sanitario y social también estaba porque se trataba de una clase que preparaba un B.E.P. " Sanitario y Social". Estos alumnos tienen períodos de prácticas que deben efectuar durante su año escolar, o en guarderías, o en escuelas maternales, o en hogares de jóvenes trabajadores o en hogares de ancianos. En realidad, estos alumnos van dónde son aceptados y el acta y la valoración del director del lugar donde van son muy importantes para aprobar su B.E.P. Desde el primer día los alumnos se apasionaron por esta actividad. Es necesario decir que el colegio había hecho bien las cosas. Durante la primera semana, los alumnos siguieron “un período de prácticas completo de títeres”. Descargados de cualquier otra asignatura, durante toda esta semana, construyeron cada uno un títere a su manera (sin tema inicial). Al títere se le dio un nombre y se le situó en un escenario hecho por los alumnos. Los títeres fueron escogidos a suerte por lo tanto había muchas situaciones diferentes para cada personaje. Esta clase era privilegiada, doce alumnas, pero de nacionalidades diferentes: Argelia, las Antillas, Madagascar, Marruecos, Polonia, Portugal, Túnez, Turquía. De religiones diferentes: animista, ateo, católico, judío, musulmán, protestante. Este grupo formó un equipo compacto. Todas aprobaron su B.E.P. Tuve recientemente noticias de una de ellas; es ahora directora de un centro de ocio y en su centro el títere tiene un lugar privilegiado. Las historias escritas por estas señoritas eran asombrosamente sensatas. Nunca criticamos su trabajo, tuvimos la mayor comprensión posible. Aceptaron sin rechistar hacer todos los ejercicios: mimo, máscaras, manipulación de dos tipos de títeres, guante y marota. Las llevamos a varios museos el sábado: museo de los A.T.P., de la Moda, el Louvre, el museo Kwok On. Las llevamos ver espectáculos de títeres. No siempre era fácil organizar estas tardes. Era necesario convencer a los padres para que diesen la autorización escrita y firmada, y encontrar los coches para acompañar a estas alumnas en sus alejados suburbios. Pero los padres, incluso los más gruñones, comprendieron. Algunos vinieron a los espectáculos, pudimos conocerles. A finales de año, con el B.E.P. acabado, fuimos invitados por todas las familias. Tuvimos comidas pantagruélicas de cocinas típicas. Era muy duro separarse. Estas antiguas alumnas vuelven regularmente al L.E.P. a ver a sus antiguos profesores de Arte plástico. Me escriben siempre. Fortalecidos con esta primera experiencia, decidimos al año siguiente representar Ubu. Habíamos visto Ubu de Massimo Schuster, hecho con elementos de Meccano… El profesor de francés quería a toda costa representar Ubu. Estaba contenta, me gusta mucho Jarry y Ubu es una obra fantástica. Esta vez quisimos hacer títeres muy grandes, manipulados por dos personas. Durante una semana los alumnos fabricaron las cabezas de los títeres, después de haber leído el texto y haber estudiado los caracteres de cada uno. Manipular a dos este tipo de títere no tiene secretos pero fue necesario formar a los manipuladores. No es tan simple como parece ya que esta manipulación tiene un lado íntimo evidente. Trabajamos mucho sobre el cuerpo del otro, como auxiliar y no como objeto de deseo sexual. Ese año, teníamos dos muchachos y dieciséis muchachas. Como el año anterior, teníamos un gran número de etnias diferentes, y también otros problemas debidos al hecho de que había dos muchachos y por otra parte la tendencia de un profesor a comparar con los alumnos brillantes del año anterior. El profesor de sanitario y social iba a ser el vínculo para permitir realizar la experiencia el tercer año (1986-1987). Es decir, representar Hamlet. Ya que ese año, habíamos trabajado con otro L.E.P., situado en N…, que tenía una asignatura de preparación para el oficio de sastre de teatro. La madre de nuestro profesor de sanitario y social era la profesora titular de esta asignatura. No creo que haya habido otro trabajo de este tipo en Francia. ¡Dos L.E.P. que trabajan sobre un P.A.E. común! Los alumnos se reunían a veces en un colegio, a veces en otro. Discutían los unos con los otros para la elaboración de los trajes de Hamlet, deseando todos que quedaran perfectos. Fueron a comprar los tejidos al mercado San Pedro. Pillaron las cajas de costura de las madres o abuelas para tener bonitos encajes, galones, botones. Nada era demasiado bonito para este espectáculo de Hamlet. ¿Por qué? Ese año, el regreso a la escuela tenía lugar el 5 de septiembre y ese día, cada alumno tuvo la sorpresa de recibir un libro de piezas de Shakespeare y enterarse de que representarían a Hamlet con títeres. ¿Por qué la elección de Hamlet? El año anterior habíamos llevado la clase ver el espectáculo de Macbeth por Massimo Schuster. Y durante el festival de Montreal había visto el espectáculo yugoslavo Hamlet (no recuerdo haberme reído tanto en mi vida). Lo que es interesante en Hamlet, es que hay espectáculo en el espectáculo. El profesor de francés estaba impaciente por ver como saldríamos de este proyecto tan ambicioso. La mitad de la academia era entusiasta y la otra mitad, escéptica. Los alumnos estaban pasmados por esta elección. Se sentían valorados. Me dijeron: “Nos das confianza. ¡Ya verás, que todo saldrá perfecto! ” ¡Fue muy duro! No sé si tendría la energía de rehacer tal trabajo. Pero es verdad que fue un éxito. Tres clases trabajaron en este proyecto: una clase de mecánicos, de dieciocho alumnos muchachos, construyeron la escenografía; una clase de sastres de teatro de doce alumnas y un muchacho; una clase de sanitario y social, veintidós alumnas, y tres muchachos. Estos tres muchachos eran muy diferentes. ¡K…, muy brillante, pero rápidamente nos dimos cuenta que no sabía leer! Al principio del C.P., balbuceaba y dijo que quería ser Hamlet. Las muchachas lo abuchearon. ¡Duro, duro! Hizo ascos, luego se convirtió en el encargado de atrezzo, el regidor. Encontró su lugar, único y digno, que le convenía. J…, reservado y tartamudo. Desempeñó el papel de embajador. Debía actuar a dúo con una joven muchacha que hacía el segundo embajador. Deseábamos verlos desempeñar estos papeles un poco como el Dupont-Dupond. Eran los dos tan tímidos y tartamudos. Un día, F… me dijo: “Renuncio, no lo conseguiré hacer nunca! Además mi abuela (las Antillas) me dijo que el día de mi nacimiento un genio malvado me había echado el mal de ojo. ” Un poco confundida al oír eso, no sé por qué inspiración, le soplé encima diciéndole que yo expulsaba el mal ojo. ¡Milagro, eso fue! F… cambió. Se volvió muy graciosa. Lo bastante para tener confianza en ella misma y nuestros dos embajadores funcionaron bien. Por el contrario me hice con una enemiga. Una muchacha había fabricado la cabeza de Hamlet, muy bien hecha, debo decirlo. Quería desempeñar el papel. Quería ser la estrella. Ahora bien el día del ensayo general, no vino. Sin excusas. Eso tuvo una consecuencia. La joven muchacha que desempeñaba el papel principal infringía las normas sagradas del teatro: faltaba voluntariamente el día del ensayo general. Entonces pedí a una joven muchacha muy discreta, que tenía un papel secundario debido a su timidez, desempeñar el papel de Hamlet. Había observado que lo sabía y que a veces le había soplado el texto a la protagonista. Fue un éxito. ¡Al día siguiente hubo escándalo! La estrella llegó y se enteró de que di su papel a otra. No soportando la sustitución me dijo: “El espectáculo no se hará. Es una injusticia. Mis compañeros harán huelga. ¡” No consiguió su objetivo! Todos entendieron que no había injusticia, y que tenía lo que se había buscado. Estos adolescentes estaban orgullosos de trabajar un texto tan duro. Ese año, en la FR 3, daban, el sábado por la tarde, retransmisiones de piezas de Shakespeare en inglés, subtituladas en francés. Los padres estupefactos veían a los niños observar estos espectáculos. El lunes, los comentaban los unos con los otros, pedían explicaciones a los profesores. Algunos hicieron el viaje a Stratford. Se engancharon al teatro para siempre. En cuanto al títere, les brotan a menudo lágrimas en los ojos cuando hablan o cuando recuerdan el colegio “ver los L… ”, sus antiguos profesores de Arte plástico. Ya hace varios años que dejaron el colegio. Os diréis: ¡“Todo este trabajo para representarlo cuatro o cinco veces!” Sí, pero QUE VECES! Como decía Colette Duflot, hicimos un trabajo de verdaderas pedagogas puesto que les llevamos a conocer otro medio para adquirir conocimientos indispensables y sobre todo conseguir más confianza en sí mismos. En 1990 reanudamos el trabajo con doce alumnas, sobre el surrealismo… Fue asombroso. Ellas habían encontrado una nueva arma: ¡el revólver de dar vida! Pero mi horario ya no me permitía estar disponible todos los viernes, pasé el relevo a Dominica Apertización, una titerera formada en terapia.
Madeleine LIONS. |
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Madeleine Lions es Presidenta de l’Association Marionnette et Thérapie” de Francia, y de FIMS (Fédération Internationale de la Marionnette pour la Santé) |
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