Trastornos y deficiencias a tratar

ESPECTRO AUTISTA

 

El término autismo fue introducido por Bleuler en el año 1911, para señalar a alguien que estaba “cerrado en sí mismo” y fue el médico vienés Leo Kanner (1944) quien, estudiando un grupo de niños con determinadas características, utilizó el diagnóstico infantil precoz. En la misma época, otro investigador vienés, Hans Asperger, hizo referencia a otro cuadro clínico que tenía parecidos con el descrito pr su colega, pero estos presentaban un lenguaje amplio en relación con el otro grupo. Existe también el trastorno de Rett, donde el autismo va acompañado de un grado de retraso mental importante.

El autismo es un trastorno permanente (de por vida) en el desarrollo que incapacita a la gente para entender lo que ven, escuchan, así como de lo que sienten. Eso se transmite en problemas severos en las relaciones sociales, en la comunicación y en el comportamiento.

El DSM-IV define el autismo como un trastorno profundo del desarrollo que se caracteriza por:

  • Impedimentos para la comunicación e interacción social.
  • Patrones de carácter, intereses y actividades restrictivas, repetitivas y estereotipadas.

Alguna gente con autismo tienen niveles normales de inteligencia, mientras que la mayoría tienen algún grado de discapacidad intelectual, que va desde medio a severo.

Se estima que aproximadamente hasta un 50% de personas con autismo no desarrollan lenguaje funcional. Mientras que para aquellos que si hablan, acostumbran a tener cualidades musicales y habilidades comunicativas limitadas

Todas las personas con autismo tienen dificultades de interacción social y de comportamiento, pero el grado de extensión y dificultad varía. Algunos individuos pueden ser muy retraídos, y otros pueden ser extremadamente activos y se acercan a la gente de una manera muy específica. Tienen problemas de inatención y resistencia al cambio. Normalmente responden a estímulos sensitivos de manera atípica y pueden manifestar conductas extrañas como aplaudir, dar vueltas o balancearse. También pueden mostrar usos poco habituales de objetos y afición por algunos de ellos.

Aunque la gente con autismo muestra algunas características comunes, no hay dos individuos iguales. Además, el patrón y extensión de dificultades puede variar con el desarrollo. Las características comunes nos ayudan a entender las necesidades generales asociadas al autismo, pero es importante combinar esta información con el conocimiento de los intereses, habilidades y personalidad específica de cada estudiante.

La ratio general aceptada de prevalencia del autismo está entre 4 y 5 en cada 10.000 nacimientos ó un 0,1 % de niños o más, cuando se incluye un amplio espectro de trastornos. Hay una prevalencia más alta entre los chicos. La ratio varía en función de la definición, pero los estudios revelan una ratio hombre-mujer de entre 3:1 y 4:1. La causa o combinación de causas del autismo no son del todo conocidas. Hay una creciente evidencia que el autismo tiene una condición genética, y que hay bastantes agentes diferentes involucrados.

También hay evidencias para decir que hay una prevalencia más elevada entre los niños con autismo con madres con problemas en el embarazo, el nacimiento, o incluso después del nacimiento que no entre los niños que no tienen autismo. Los sucesos primerizos o los factores ambientales pueden interaccionar de manera significativa con la susceptibilidad genética del niño.

El cerebro de los individuos con autismo parece tener una diferencias estructurales y funcionales en relación al cerebro de otras personas. Se han encontrado anomalías en el pedúnculo cerebral y los nervios craneales.

El diagnóstico de autismo está hecho por un médico o un psicólogo clínico experto en el área de autismo. La valoración y el diagnóstico ideal debería involucrar ideológicamente a un equipo interdisciplinario que incluiría un pediatra o psiquiatra, un psicólogo y un logopeda. El psicólogo normalmente administra valoraciones para obtener información sobre el nivel de desarrollo y el comportamiento, y el logopeda valora el habla, lenguaje, y comportamientos comunicacionales. Una valoración médica se lleva a término para descartar otras posibles causas para los síntomas, dado que bastantes características del autismo están también presentes en otros trastornos. Un historial médico y del desarrollo se obtiene a partir de entrevistas con los padres. Esta información se combina con las otras pruebas para proveer un cuadro general y para descartar otros factores contribuyentes.

El DSM – IV clasifica el autismo como un trastorno englobado dentro de un amplio grupo de trastornos profundos del desarrollo (TPD). TPD es un término que engloba trastornos que presentan dificultades en el desarrollo de habilidades, de interacciones sociales recíprocas, en habilidades comunicativas, y la presencia de comportamientos, intereses y actividades estereotipadas.

Las condiciones clasificadas como TPD en el DSM – IV son:

  • Autismo
  • Trastorno de desintegración infantil
  • Síndrome de Asperger
  • Trastorno profundo del desarrollo con imposibilidad de ser explicado de otra manera.

Todos los trastornos englobados dentro de la clasificación del TPD tienen algunos rasgos en común, y los niños con este trastorno se pueden beneficiar de las mismas estrategias de instrucción. No obstante, hay diferencias en algunas áreas, como el número de síntomas, edad de aparición, y patrón de desarrollo.

Las personas con síndrome de Asperger tienen carencias de habilidades en las áreas de interacción social y en patrones de conductas estereotipadas.

La mayor diferencia entre los niños con autismo y los niños con síndrome de Asperger es que los niños con SA no tienen un retraso clínico significativo en el desarrollo del lenguaje primerizo o retrasos en el desarrollo cognitivo. Normalmente, no tienen el mismo grado de dificultad que aquellos con autismo en el desarrollo de las habilidades pertinentes para su edad, el comportamiento adaptativo, y la curiosidad por todo lo que les envuelve.

Hay unas necesidades que se deben paliar con el currículum:

  • Cambiar las situaciones individuales por sociales
  • Influir en el contexto y utilizar cualquier medio de lenguaje
  • Desarrollar la autonomía y las estrategias que le permitan organizarse.
  • Desarrollar lo cognitivo a través de la mejora de los procesos alterados.

En primer lugar se ha de hacer una valoración del grado de autismo del alumno lo más exhaustiva posible, se han de realizar adaptaciones muy significativas del currículum ordinario, estableciendo y aprovechando los contextos naturales y compartiendo los criterios metodológicos para todo el equipo docente.

Sabiendo las características del alumno autista y sus necesidades se ha de priorizar los objetivos y contenidos, para realizar las adaptaciones del currículum:

  • Conocimiento corporal y construcción de la identidad. Trabajar aspectos relacionados con el desarrollo y el aprendizaje de la propia corporeidad e imagen personal.
  • Conocimiento y participación en el medio físico y social. Se relaciona directamente con el aprendizaje social y cultural. Se trata de facilitar experiencias sobre la realidad física y social más cercana de tal manera que permitan una incorporación progresiva a realidades más lejanas que tengan especial relevancia en el espacio y en el tiempo.
  • Comunicación y lenguaje. Ofrecer oportunidades que permitan crear la necesidad de comunicación, promueven el desarrollo de la competencia lingüística a partir de gestos, señales y símbolos, base para establecer códigos socialmente estructurados.

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RETRASO MENTAL

 

El retraso mental se refiere a un estado particular de funcionamiento que se inicia en la infancia el el cual coexisten limitaciones en la inteligencia y en las habilidades adaptativas.

A través de la historia hemos podido observar como el trato dado a las personas con retraso mental ha ido cambiando. Hemos pasado por la época en la que se tenia un cierto reconocimiento, a la etapa benéficoasistencial (reclusión en asilos o instituciones hospitalarias), a la rehabilitadora terapéutica (predominio del modelo medico y equipamientos especializados y segregados), hasta llegar a la etapa educativa (derecho a la educación, integración escolar, mas responsabilidad por parte del maestro y un modelo educativo centrado en las ayudas para progresar).

El concepto y definición de retraso mental también ha experimentado muchos cambios en los últimos 40 años, cada cambio es reflejo del esfuerzo continuo realizado para mejorar la comprensión de la condición, así como para desarrollar una terminología y clasificación mas precisa, practica y orientada a la habilitación.

El año 1992 se va publicó la novena edición del manual que propone un cambio substancial en la definición y clasificación de este fenómeno. El nuevo concepto de retraso mental deja de ser observado como una característica absoluta de un determinado individuo y pasa a centrarse en la interacción entre su funcionamiento intelectual limitado y el entorno cercano. Por otro lado, considera que no es suficiente con definir les deficiencias sino que es necesario proponer sistemas de ayuda y soporte que permitan la mejora de habilidades y faciliten la integración social y el bienestar personal.

El retraso mental se refiere a limitaciones sustanciales en el desarrollo ordinario. Se caracteriza por un funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, junto a limitaciones asociadas a dos o más de les áreas siguientes de habilidades adaptativas: comunicación, auto cuidado, vida en casa, habilidades sociales, úso comunitario, autodirección, salud y seguridad, habilidades académicas funcionales, ocio y trabajo. El retraso mental se manifiesta antes de los 18 años.

Definición de les áreas de habilidades adaptativas:

  • Comunicación: habilidades como la capacidad de comprender y expresar información mediante conductas simbólicas o no simbólicas.

  • Cuidado personal: habilidades relacionadas con la limpieza, comida, vestido, higiene y apariencia personal.

  • Habilidades de la vida en casa: relacionadas con el funcionamiento dentro de casa, cuidado de la ropa, tareas de la casa, mantenimiento adecuado, preparación de comida, planificación y presupuesto para la compra, seguridad en casa y planificación diaria.

  • Habilidades sociales: relacionadas con intercambios sociales con otras personas: iniciar, mantener y finalizar una interacción, reconocer sentimientos, regular la propia conducta, calibrar la cantidad y el tipo de interacción a mantener con los otros, hacer y mantener amistades, adecuar las conductas a las leyes, mostrar un comportamiento sociosexual adecuado.

  • Utilización de la comunidad: habilidades relacionadas con la utilización adecuada de los recursos de la comunidad, que incluyen el transporte; comprar en tiendas o grandes superficies; comprar u obtener servicios de otros recursos; utilizar servicios públicos como bibliotecas, parques, áreas recreativas, teatros, centros culturales…

  • Autorregulación: habilidades relacionadas con escoger, aprender y seguir un horario, iniciar actividades adecuadas a la situación, condiciones, horarios e intereses personales, buscar ayuda cuando se necesite, resolver problemas en situaciones familiares y nuevas, demostrar asertividad y habilidades de autodefensa.

  • Salud y seguridad: habilidades relacionadas con el mantenimiento de la salud; reconocer los síntomas de la enfermedad, tratamiento y prevención, primeros auxilios, practicar sexualidad segura, seguir las normas básicas de seguridad, protegerse de las conductas criminales.

  • Habilidades académicas funcionales: aprendizajes escolares que tienen una aplicación directa en la vida personal independiente: escritura, lectura, utilización práctica de conceptos matemáticos básicos, conocimiento del entorno físico y social relacionado con otras habilidades adaptativas.

  • Ocio: desarrollo de intereses variados de ocio como escoger y seguir los intereses propios, utilizar y disfrutar de los recursos de ocio de la comunidad, jugar con otros y respetar los turnos y las normas, finalizar o rechazar actividades de ocio o recreativas.

El trabajo esencial no será diagnosticar y clasificar a los individuos con retraso mental y con esta información determinar el tratamiento y servicios que necesita, sino evaluarlos multidimensionalmente en base a su interacción con los contextos en los que se desarrollan y, basándose en esa evaluación y en el ambiente, determinar el tratamiento y los servicios que son necesarios.

Es por esto que no se clasificará a las personas en virtud de sus CI sino según el tipo e intensidad de refuerzos que necesitan. Así en lugar de establecer un sistema de clasificación basado en los niveles de inteligencia (ligero, medio, severo y profundo), se propone un sistema de clasificación basado en la intensidad de los refuerzos que requieren las personas con retraso mental (limitado, intermitente, extenso o generalizado).

Uno de los aspectos más interesantes es la consideración de que una evaluación valida debe tener en cuenta la diversidad cultural y lingüística, así como las diferencias en aspectos comunicativos y de comportamiento de la persona para evitar que se evalúe a personas de otras culturas y lenguas con los tests y baremos propios de la cultura dominante.

Para contribuir significativamente des de la escuela al proceso de desarrollo del alumnado con retraso mental, debemos partir del nivel de competencia del alumno, por eso se debe realizar una evaluación precisa: que sabe y que no sabe hacer, como lo hace, cuales són sus experiencias previas, intereses, actitudes, motivaciones.

El papel del maestro tutor és clave, se debe disponer intencionalmente las condiciones de aprendizaje. Estos alumnos tienen dificultad de atención inicial, por tanto se tiene que asegurar la atención, evitando dar instrucciones cuando el alumno este distraído. Se les debe de hacer fácilmente discriminables y claros los aspectos que deben ser aprendidos: dar instrucciones sencillas, utilizar el vocabulario a su alcance, utilizar dibujos, códigos...Se deben proponer situaciones encaminadas a estimular al alumno en relación a sus experiencias y aprendizajes previos y a los que se pretende que aprenda actualmente, practicando así le memoria.

Para trabajar la simbolización y la abstracción, partiremos de lo concreto, vinculado al aquí y ahora. Partir de lo que se tiene bien aprendido y de aspectos funcionales y significativos para el. Crear estrategias para aspectos concretos en los que tenga especial dificultad. Por tanto debemos estructurar de forma consistente el ambiente educativo y flexibilizarlo sucesivamente: analizar los objetivos y contenidos curriculares, dar prioridad a determinados objetivos y contenidos, secuenciarlos, escoger técnicas y estrategias metodológicas adecuadas, disponer los recursos con que contamos (personas, materiales, espacios, organización) de forma que favorezcamos los aprendizajes, analizar y ajustar las ayudas en función de las necesidades de los alumnos, motivar y reforzar cada aspecto del proceso de la enseñanza-aprendizaje y sobretodo programar la generalización de los aprendizajes. Es importante ir evaluando si vamos consiguiendo los objetivos. Las pautas de intervención educativa con alumnos con retraso mental deben ser tomadas según las características de cada uno, en función de las limitaciones funcionales de los aspectos cognitivos, de las limitaciones en los procesos de transferencia de unas situaciones a otras, del autoconcepto y relaciones sociales y de las limitaciones en el proceso de aprendizaje. Todo esto implica unas necesidades en el desarrollo cognitivo, en la generalización de lo que se aprende a otros conceptos, en la motivación, en el refuerzo y en la mediación en el aprendizaje

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TDAH

 

El Trastorno por Déficit de atención con o sin Hiperactividad, es un trastorno de origen neurobiológico que se inicia en la e impulsividad o dificultad en el control de los impulsos.

El trastorno puede presentar los siguientes síntomas:

  • Inatención: Interrupción prematura en la ejecución de les tareas y conclusión de actividades incompletas, incapacidad de atender a detalles, problemas para atender la atención con dos estímulos simultáneos.
  • Impulsividad: Dificultades para reflexionar antes de actuar, para prever las consecuencias de sus propias acciones, planificar futuros actos, seguir normas establecidas.
  • Hiperactividad: Supone una inquietud excesiva en situaciones que exigen inhibición motora. Excesivo movimiento corporal que se traduce en una actividad casi permanente e incontrolada sin una finalidad concreta. Las dificultades para controlar los movimientos del cuerpo se hacen más evidentes en aquellas situaciones que requieren permanecer quietos durante un período de tiempo. También se manifiesta con un parloteo excesivo y repetitivo.

Se establecen 3 tipos de TDAH según el síntoma predominante:

  • Inatento: predomina la dificultad de inatención
  • Impulsivo-Hiperactivo: predomina la dificultad en el autocontrol
  • Combinado: Presenta síntomas de inatención, de impulsividad y de hiperactividad.

La persona, en este caso el alumno con TDAH puede tener dificultades en:

  • Seleccionar la información más importante.
  • Comenzar actividades o acabarlas.
  • Mantener la atención en tareas o actividades lúdicas.
  • Prestar atención a dos estímulos simultáneos, por ejemplo, seguir lo que dice el profesor mientras toma apuntes.
  • Estar preparado para contestar con rapidez.
  • Prestar atención suficiente a los detalles y evitar el cometer errores por descuido.
  • Mantener la atención cuando se le habla directamente.
  • Seguir instrucciones y acabar las tareas escolares, encargos u otras obligaciones.
  • Organizarse las tareas o actividades.
  • Presentar los trabajos escolares con garabatos, incompletos o pobres.
  • Estar atento. Se distrae con facilidad con estímulos irrelevantes.
  • Ser cuidadoso en las tareas.
  • Aceptar realizar tareas que requieran un esfuerzo sostenido.
  • Disponer del material necesario para realizar las actividades. Es frecuente que lo olvide o pierda.
  • Presentar los deberes en el término establecido.

El alumno con TDAH puede tener dificultades para:

  • Detenerse para reflexionar antes de actuar.
  • Prever las consecuencias de sus acciones.
  • Planificar futuros actos.
  • Esperar el tiempo necesario para recibir las consecuencias gratificantes pactadas previamente.
  • Trabajar para conseguir un objetivo en un plazo largo.
  • Esperar su turno.
  • Esperar que se termine de formular una pregunta para responder después. Es corriente que conteste ante de acabar la formulación de la pregunta.
  • Respectar el trabajo o el juego de los otros. Interfiere constantemente.

El alumno con TDAH generalmente puede:

  • Mover en exceso las manos o los pies. Mover o balancearse en la silla. Jugar con alguna cosa entre las manos.
  • Abandonar el asiento en clase o en otras situaciones en las que se espera que se mantenga sentado.
  • Correr o saltar excesivamente en situaciones en las que realizarlo es inapropiado.
  • Estar “en marcha” o actuar como si tuviese un “motor”.
  • Tener dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.
  • Hablar en exceso.

Aspectos asociados al TDAH que pueden interferir negativamente en el aprendizaje y desarrollo personal:

  • Disminución de la capacidad de aprendizaje
  • Bajo rendimiento y fracaso escolar.
  • Baja autoestima.
  • Problemas emocionales (depresión, sentimiento de desconfianza, inseguridad,…).
  • Trastornos de conducta o personalidad.
  • Dificultades en las relaciones familiares.
  • Problemas en sus relaciones sociales.
  • Cambios bruscos del estado de animo, fruto de su constante frustración.
  • Dificultades para seguir las normas.
  • Molestar a los compañeros interrumpiendo sus conversaciones o juegos.
  • Hacer ruido o sonidos.
  • Mostrarse imprevisible: un día realiza correctamente su trabajo y al siguiente no.

Sugerencias generales para facilitar el trabajo en el aula:

  • Ofrecer modelos de conducta reflexiva y aplicación de buenas estrategias de solución de problemas. Es eficaz ofrecer modelos de trabajo (profesores-compañeros) que muestren conductas reflexivas que verbalicen en voz alta estrategias de observación e “ingenio” para resolver problemas cotidianos.
  • Favorecer que aprenda a autoevaluarse correctamente.
  • Ayudarlo a que realice una atribución adecuada de los éxitos o fracasos y, por tanto, el reconocimiento de un cierto grado de responsabilidad en todo aquello que hace o le pasa.
  • Favorecer la utilización de autoinstrucciones utilizando el lenguaje para regular su conducta y ordenar el pensamiento para aprender a pensar de manera mas reflexiva.
  • Aplicar les autoinstrucciones para la resolución de cualquier problema, enseñando estrategias especificas para cada tarea.
  • Utilizar el refuerzo positivo para aumentar las conductas deseables.
  • En lo referente a las conductas perturbadoras que se hacen difíciles de ignorar en clase, se puede informar al alumno que, si su comportamiento molesta a los otros, deberá salir de clase(unos 5 minutos, por ejemplo). Cuando eso suceda, se le debe indicar que salga, sin realizar comentarios críticos ni ridiculizantes en público. Se le hará volver a entrar después del tiempo pactado y sin comentarios
Es importante aprovechar las situaciones conflictivas con los compañeros o los adultos para ayudar al alu de su comportamiento e intentar que piensen o propongan otros modos de afrontar los problemas.
  • Valorar los esfuerzos de los alumnos para estar quietos o para tener un buen rendimiento y hacerles conscientes de estas valoraciones. A través de notas en su agenda, valorando las tareas presentadas o, sencillamente, mediante una señal acordada previamente entre el profesor y el alumno.
  • Contar con el niño/a con TDAH para realizar actividades que supongan actividad motora y que, por tanto, permitan períodos cortos de tiempo en los que pueda moverse: enviar encargos a otros profesores, repartir material entre sus compañeros, salir a la pizarra… para así evitar que se levante y deambule por la clase o moleste a sus compañeros. Intentar que durante el tiempo de trabajo en clase, haya poco ruido y movimiento..
  • Inculcar la organización y el establecimiento de pequeños objetivos personales. Formar el hábito de ordenar las cosas de clase diariamente. Reconocer los pequeños avances. Ajustar las expectativas a las posibilidades del alumno. Establecer metas realistas y evaluables a corto plazo.
  • Planificar los canvios con antelación dando un límite de tiempo para realitzarlos. Establecer regles claras, repasarlas, y reforzar positivamente su cumplimiento.

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SÍNDROME DE DOWN

 

No hay dos personas con síndrome de Down iguales. Cada una tiene sus propias características y necesidades, sus ilusiones y sus desengaños, sus cualidades y sus defectos.

El Sr. John Langdon Down describió el fenotipo (características exteriores) del síndrome el año 1866, pero no fue hasta1959 que Jerome Lejeune identificó la presencia de un cromosoma de mas en el cariotipo de leas personas con el síndrome.

Igual que en el resto de la población, hay tanta variedad individual como personas tienen el síndrome, lo cual imposibilita generalizar sobre pautas de desarrollo o de personalidad.

El síndrome de Down es un conjunto de síntomas y signos diversos que se manifiestan en el desarrollo global de la persona desde que es concebida a causa del exceso de material genético del cromosoma 21.

Características comunes:

  • Características físicas: ojos sesgados, cuello corto, cabellos finos y lisos.
  • Hipotonía muscular generalizada
  • Discapacidad intelectual
  • Crecimiento retardado y vejez prematura

También pueden presentar:

  • Sistema inmunológico insuficiente
  • Trastornos oftalmológicos y pérdidas auditivas
  • Disfunción tiroidal
  • Cardiopatía congénita
  • Infecciones del aparato respiratorio
  • Malformaciones del tracto gastro-intestinal

Como todos los niños, el alumno consíndrome de Down és al nacer una persona en vías de desarrollo. A lo largo de su existencia irá desplegando todas sus capacidades siempre que su entorno facilite los estímulos.

El síndrome de Down no pone ninguna barrera para el acceso al código de la lengua.

Todos pueden entender y hablar, si no tienen algún otro handicap. La discapacidad se manifiesta durante la infancia en el retraso en la aparición de les primeras palabras y de las primeras frases, en la pobreza de vocabulario y en la articulación deficiente de algunos sonidos. No hay normas para saber cuando hablará cada niño y como lo hará.

El nivel de comprensión siempre sobrepasa el nivel de producciones verbales.

El alumno con síndrome de Down consigue algunos temas evolutivos mas tarde. Hay muchos interrogantes sobre si el proceso de aprendizaje es mas lento, o simplemente diferente.

La exploración de cosas, por ejemplo siempre es mas restringida a les cosas de su entorno que la de los otros niños. Tienen dificultades para englobar y sintetizar.

Por ahora, el futuro escolar de los niños con síndrome de Down no puede preverse. Es necesario analizar y valorar cada niño individualmente, cada escuela y cada curso.

Normas y formas de tratar estos alumnos:

  • Importancia de la coherencia en la educación a lo largo de su escolaridad.
  • Las manifestaciones afectivas que hacen los adultos para compensar el déficit cognitivo son contraproducentes, porque por esa vía el alumno aprende a eludir dificultades y esfuerzos
  • No hay ninguna actitud más perjudicial para su desarrollo que la sobreprotección fundamentada en la idea que son niños indefensos incapaces de valerse por ellos mismos. Esto crea pasividad y dependencia de los adultos.
  • Se debe comprender y aceptar sus dificultades y actuar frente a cada actitud y comportamiento como lo haríamos con otro niño, con disciplina y a la vez con tolerancia.
  • Comprender que no reaccione con mucha rapidez o que les cueste mas aprender sin confundirlo con la incapacidad.
  • Se debe enseñar con tenacidad y constancia. Es importante un trabajo sistemático y rutinario, que no significa aburrido.
  • Partir de la convicción que el niño quiere y puede aprender.
  • Valorar los pequeños progresos y los grandes esfuerzos.
  • Animarlo a descubrir y utilizar sus propios recurso

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TRASTORNOS DE CONDUCTA

 

Podríamos decir que són alumnos que presenten un cierto rechazo a ser educados.

Presentan una historia de peregrinaje por diferentes servicios médicos i psicológicos, con un complejo historial de diagnósticos.

Podríamos encuadrarlos dentro de la definición de alumnos con trastornos emocionales y conductuales que presentan LEE KERN i GLEN DUNLAP en REEP y HORNER (2000):

  • CI por debajo de la media
  • Deficiencias en el rendimiento académico
  • Analfabetismo funcional
  • Dificultad en les habilidades sociales
  • Mala interacción con los compañeros
  • Baja autoestima
  • Malas relaciones con los adultos
  • Falta de responsabilidad o de independencia
  • Dificultad para expresar sentimientos apropiadamente
  • Ansiedad
  • Problemas de adaptación a los canvios
  • Falta de compromiso y responsabilidad
  • Agresión
  • Disrupciones y verbalizaciones inapropiadas.

A pesar de que en ocasiones parezca que no son alumnos “duros”, su inteligencia emocional está tocada y su personalidad es frágil. Pueden utilizar el enfrentamiento para disimular su propia fragilidad. Interpretan la realidad (palabras, actitudes del otro, situaciones que se producen, ...) de una manera especial, como si ae tratase de algo amenazante.

Su respuesta también es de amenaza, rechazo, insulto. Pocas veces aceptan ina interpretación de la realidad diferente. Interpretan los conflictos únicamente segun su punto de vista. Seguramente no pueden ponerse en el lugar del otro.

No tienen empatía. Una vez iniciado un conflicto se les hace muy difícil encontrar una salida a la situación creada. Por otro lado, buscar ser aceptados, ser agradables a los demas y pertenecer a un grupo social, a pesar de las dificultades para conseguirlo como consecuencia de sus propias actitudes.

En algunos momentos tratan de hacer aquello que se espera de ellos, pero esa conducta no tiene continuidad. No es una conducta profundamente enraizada y cualquier hecho puede volver a alterar la situación. Se les hace difícil establecer relaciones basadas en la confianza (no confían en los otros), la lealtad, el respeto, la gratitud, la responsabilidad, el compromiso. Observamos miedo y recelo ante las nuevas situaciones y sensaciones desconocidas e inseguridad para afrontar nuevos retos que les puedan suponer una dificultad en su adquisición y aprendizaje.

Muestran dificultad para procesar la cantidad de estímulos que produce el actual mundo real a tan complejo.

Parece que cuando hay demasiada estimulación se produce mucha impredeciblidad y eso provoca conductas inapropiadas.

En el aspecto mas académico aunque sepan leer y escribir y utilicen algunas operaciones matemáticas, estas habilidades son poco funcionales y no han conseguido los mínimos hábitos de trabajo.

El objetivo principal es conseguir el bienestar psicológico de cada alumno y de la familia y el entorno que lo rodea, mejorando, en lo posible, la adaptación social a su entorno tratando de articular un proyecto de futuro viable.

Los aprendizajes académicos se sitúan e un segundo termino y se convierten en las herramientas complementarias que lo deben ayudar a conseguir esos objetivos básicos.

Los aspectos conductuales se deben trabajar a partir del análisis funcional de la conducta teniendo en cuenta que "aumentar la diversión en el aula és la forma més saludable de prevenir las conductas problemáticas" (MCGEE, G; DALY, T., en REEP y HORNER, 2000).

La intervención se debe basar en:

  • Incondicionalidad afectiva.
  • Refuerzo positivo verbal constante.
  • Ignorar siempre que sean posibles las conductas negativas.
  • Ayudar al control y autorregulación de su conducta con el establecimiento de rutinas
  • Facilitar actividades donde el éxito este asegurado.

También seria importante sumar a estos esfuerzos:

  • Actuaciones en el entorno familiar: El entorno familiar de estos alumnos necesita ayuda. Lo primero que debe percibir ese entorno es que estamos preocupados por el alumno. Nos preocupa su bienestar emocional, observamos que no está bien y que estamos dispuestos a ayudarlo.
  • Actuaciones médico-psiquiátricas y psicoterapéuticas: una parte importante de estas conductas tienen un componente etiológico de enfermedad mental, por tanto, la participación del médico-psiquiatra y del psicoterapeuta puede ser un elemento clave.

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Bibliografia

 

  • Programació d’aula i adequació curricular. El tractament de la diversitat. Ignasi Puigdellívol. Graó Editorial
  • http://www.vnet.es/estu/autismo.htm
  • http://www.geocities.com/HotSprings/1305/
  • Teaching students witha autism: A resourece guide for scholls. Ministry of Education Special Programs Branco. British Columbia, 2000.
  • UOC
  • Expresión, comunicación y discapacidad. Carlo Piantoni. Ed. Narcea
  • Personas con discapacidad. Perspectivas psicopedagógicas y rehabilitadoras. Miguel A. Verdugo (dir.) Ed. XXI
  • EAP. Vallès Occidental
  • EAP de Terrassa. Teresa Julià Dinarès

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